21 julio 2007

ÑUÑOA LANZA UN PLEBISCITO COMUNAL

DISCURSO LANZAMIENTO DE PLEBISCITO COMUNAL PARA FRENAR LA DESTRUCCIÓN URBANA DE ÑUÑOA
14 de julio de 2007





Queridos ñuñoínos y ñuñoínas, queridos vecinos y vecinas, hoy es un día especial para Ñuñoa, hoy celebramos el comienzo de una nueva etapa para nuestra comuna. Invitamos a toda la comunidad ñuñoína a congregarse para salvarla de su destrucción urbana, por la vía de un Plebiscito Comunal.
Nos reunimos hoy en un acto solemne para sellar un compromiso de lealtad con el legado que dejaran en nuestras manos los más señeros arquitectos y urbanistas que ha tenido el país. Aquellos que supieron concebir en forma prodigiosa una concepción humanista de hacer ciudad.
Es por ello que los que aquí habitamos hemos decido tomar a cargo la defensa de nuestros barrios, frente al brutal proceso de destrucción en que se encuentra hoy Ñuñoa, por las permisivas y mercantiles políticas urbanas, que por más de una década nos ha impuesto un alcalde, completamente alejado de la comunidad que debe representar.
Es así como durante el mes de junio, tras un pueril montaje de utilería, el Concejo Municipal de Ñuñoa ha dado fin a la revisión de sólo 80 de las 650 observaciones firmadas por más de 2.600 vecinos de la comunidad organizada de Ñuñoa, a la mal llamada Modificación Integral del Plan Regulador Comunal de Ñuñoa. Ello, luego de un vergonzoso y viciado proceso de sometimiento a la población, pretendiendo así dirimir el destino de los ñuñoínos.
Dicha propuesta, surgida tras una fuerte movilización de la comunidad ñuñoína, en contra del crítico panorama urbano y social en que este alcalde ha sumido a la comuna -lejos de frenar su ya desastrosa destrucción- sólo agrega mayor territorio a la voracidad de las inmobiliarias.
Permitiendo así que se desate a todos los rincones de Ñuñoa un violento proceso de reemplazo de las estructuras urbanas existentes, por edificación en gran altura y consecuente hacinamiento poblacional imponiendo en Ñuñoa un modelo urbano completamente reñido con su historia y tradicional vida de barrio.
Es así como todos pudimos comprobar, en la práctica, la abismal brecha existente entre la ciudadanía y sus representantes políticos, en el juego democrático de la Ñuñoa de hoy.
Las responsabilidades de este verdadero “urbanicidio” recaen en una doctrina de planificación urbana mercantil, que se arrastra desde 1979. En aquel tiempo -mientras el país carecía de un sistema democrático- y planteando que la industria de la construcción debía mover la economía del país, se decretó, que las ciudades se regularían sólo a través de la oferta y la demanda del suelo urbano.
Así es como en Ñuñoa todo estaba preparado para que, con el repunte de la economía, se desencadenara este verdadero maremoto de torres de gran altura sobre las ruinas de lo que fuera calificado recientemente, como la comuna de mejor calidad de vida del país.
¿Cuantas comunas de Santiago han sido flageladas por esta doctrina de mercado?, Providencia, Vitacura, La Reina, Santiago, San Miguel. Hoy es el turno de Ñuñoa, donde una vez más, la comunidad se ve atropellada en sus derechos más elementales, desplazada, hacinada y doblegada por este sistema fáctico, que no tiene en su libreto escuchar al simple ciudadano, el que sin embargo es el que hace carne y alma a las ciudades.
De estos atropellos, y de nuestro amor por nuestros barrios, al igual que en otras comunas de la ciudad, ha surgido en Ñuñoa un germen de rebeldía ciudadana a este destino que se le pretende imponer.
Tras más de un año de intensa lucha por defender la comuna, la Red Ciudadana por Ñuñoa, Juntas de Vecinos, y a un muy honroso, aunque minoritario apoyo desde el Concejo Municipal, la comunidad ñuñoína ha logrado zafarse de la apatía y de la desesperanza.
Este movimiento ha debido suplir, en cierta forma, las funciones que gran parte del gobierno local electo por la ciudadanía, ha dejado de ejercer.
Cuyo ejercicio soberano se expresa en diversas iniciativas, como informar, fiscalizar al gobierno local y debatir colectivamente con la comunidad; de tal forma de construir una mirada crítica y propositiva frente a la grave encrucijada en que está hoy la comuna.
Sin embargo, ante tales evidencias, estas autoridades municipales persisten en su ya autista conducta. Y tampoco parecen evaluar el costo político que esta tendrá ante los próximos comicios municipales del 2008.
Es por ello que la comunidad ñuñoína puede y debe obligar a estas autoridades, que han dejado de representarla, a llamar a un plebiscito comunal, así tengamos que cumplir con las intrincadas exigencias de la ley para obtenerlo.
Ñuñoa debe recuperar ya su dignidad herida, así como los ciudadanos del país deben rebelarse, a que el exitísmo económico siga sustentándose en la desgracia de la mayor parte de su población.
Y es por ello que convocamos a los más diversos sectores de la comunidad ñuñoína, a unirse a este llamado a plebiscito comunal para frenar YA la masacre urbana de los barrios de Ñuñoa.
Esos barrios que hemos venido modelando pausadamente a través de generaciones de ñuñoínos, que son la expresión misma de una cultura laica, humanista y progresista, de una forma solidaria de relacionarse y de vivir en sociedad, en suma, nuestro ideario de ciudad.
No es por nada que desde Ñuñoa han surgido grandes intelectuales, artistas y lideres políticos.
¡Algo tendrán nuestros barrios!, o más bien, algo hicimos de nuestros barrios, para sembrar tanta riqueza humana.
No permitamos que nos destruyan nuestro patrimonio social, cultural y doméstico a cambio de baratija urbana!
Ñuñoíno, ñuñoína, ven a firmar por Ñuñoa, obliguemos al alcalde a convocar a un plebiscito comunal reuniendo el 10% del padrón electoral comunal y ganemos el plebiscito por Ñuñoa!

¡DIGAMOS SÍ A ÑUÑOA
Y NO AL EXTERMINIO DE NUESTROS BARRIOS!

RED CIUDADANA POR ÑUÑOA

06 mayo 2007

EXTRAÑO OCULTAMIENTO DE NUEVA VÍCTIMA FATAL EN OBRA DE LA CONSTRUCCIÓN EN ÑUÑOA


La Red Ciudadana por Ñuñoa pone en conocimiento de los medios de prensa nacionales que el día Lunes 30 de Abril del presente, perdió la vida instantáneamente un obrero al caer desde el 4º piso del edificio en construcción "Capital Oriente", de la inmobiliaria Llanquihue Oriente Limitada, ubicado en la calle Sucre Nº 1687 en la comuna de Ñuñoa.

El malogrado trabajador laboraba sin las normas de seguridad establecidas por la ley y normativas vigentes, y pese a que esta situación nos fue confirmada telefónicamente por la Constructora Tripoli hoy, la noticia no ha trascendido a los medios de comunicación ni tampoco se ha dado a conocer el nombre de la víctima como las circunstancias en que se produjo este fatal accidente.


Este hecho se suma a los numerosos casos de accidentes laborales en el ámbito de la construcción dados a conocer en los últimos meses en el país y viene a ratificar las sistemáticas fallas en la aplicación de las normas de prevención de riesgos para los trabajadores por parte de las empresas, así como la negligente fiscalización de los entes municipales y regionales en la materia.

Por estas razones, exigimos que se aplique todo el rigor de la ley a los que resulten responsables, pues no podemos aceptar que en nuestra comuna, la voraz actividad inmobiliaria, no solo destruya impunemente nuestro ámbito urbano y nuestra propiedad privada con métodos constructivos invasivos, sino que también se ponga en riesgo fatal a los trabajadores que laboran en esas obras, no dando tampoco ninguna garantía a las personas que aquí habitamos.

La Red Ciudadana por Ñuñoa expresa sus más sentidas condolencias a la familia y a los compañeros de trabajo de esta nueva víctima de la agresiva forma como opera la Industria Inmobiliaria en la comuna. RED CIUDADANA POR ÑUÑOA

26 marzo 2007

FUNA A EDIFICIO DE LA MUERTE EN ÑUÑOA!

La Funa parte desde Irarrazaval con Suecia y se encamina por Exzequiel Fernandez hasta Duble Almeyda 2929...Canal 13 cubrió. La Red Ciudadana Por Ñuñoa realizó una "Funa” este sábado 24 de marzo al edificio en construcción de la Inmobiliaria Simonetti, ubicado en Av. Dublé Almeyda 2929, donde, a raíz del desplome de un muro medianero, muriera sepultado bajo toneladas de tierra, el obrero de la construcción Mauricio Rodríguez, el 13 de marzo recién pasado y quedara en estado grave otro trabajador. Y al día siguiente, en la obra de la inmobiliaria ICOM, se produjera un nuevo accidente, dejando a Pedro Melipín con Tec cerrado, ambos casos en la comuna de Ñuñoa.

Bajo la consigna, “Funa al edificio de la Muerte”, la organización ñuñoína, expresó su más férrea condena a la forma como se realizan las invasivas obras de construcción en la comuna: “Nuestra organización hace un serio llamado de atención a las autoridades involucradas para que asuman, de una buena vez, sus responsabilidades en estos hechos tan lamentables. Porque estos temas sobrepasan ampliamente la escala comunal, siendo el país entero testigo de los numerosos accidentes ocurridos en las viviendas de vecinos, grandes obras de infraestructura y ahora en la vida de obreros de la construcción”, comentó Adriana Araneda, arquitecta miembro de la Red Ciudadana Por Ñuñoa.
Este hecho es otra muestra más del desenfrenado y brutal proceso con que la empresa privada opera en zonas urbanas, con el beneplácito de las autoridades municipales, regionales y centrales del país, las cuales, ceñidas a la lógica neoliberal de mercado, no se detienen a medir consecuencias sobre las personas ni en el daño invaluable al entorno físico y social donde se realizan estos negocios.

A raíz de los numerosos accidentes de obreros de la construcción reporteados por la prensa en estos últimos días, se ha producido un verdadero cuestionamiento público a dichas autoridades acerca de las responsabilidades que a estos les compete ante la evidente falla en la prevención de accidentes y fiscalización de las construcciones, poniéndose permanentemente en riesgo la vida e integridad física y moral de trabajadores y vecinos. Con este propósito, la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados sostendrá, próximamente, una jornada especial de análisis en presencia de los actores relacionados en al tema, cuales son la Dirección del Trabajo, la Cámara Chilena de la Construcción, y las empresas inmobiliarias cuestionadas. Aunque no se informó si estarían presentes las autoridades ministeriales y regionales de vivienda y urbanismo, así como la Dirección de Obras ñuñoína y de las comunas donde se han producido daños y accidentes. Es de esperar que se aborde con responsabilidad la vergonzosa laxidad con que se aplican las ordenanzas vigentes a este respecto.
El 22 de marzo, referente a lo mismo, El Mercurio publicó una declaración del Jefe de la División de Desarrollo Urbano del MINVU, Sr. Luís Eduardo Bresciani, quién afirmó que: “Si las entibaciones o tensores subterráneos se ejecutan bajo terrenos de propiedades vecinas procede siempre la autorización del vecino conforme a las normas generales que regulan los derechos del propietario en el Código de procedimiento Civil, aspectos que deben ser solicitados por el Director de Obras Municipales antes de otorgar la autorización para ejecutar este tipo de obras”.
Queda pues, en evidencia el procedimiento no apegado a derecho del Director de Obras Municipales de Ñuñoa, Sr. Carlos Frías, en la aplicación del reglamento, pues en Ñuñoa NO se solicita autorización al vecino para la ejecución de procedimientos invasivos en el subsuelo de sus propiedades, sistemas que están al origen del daño sistemático a las propiedades colindantes a las obras, como los accidentes a trabajadores de la construcción que hoy todos lamentamos.

25 de marzo de 2006

Red Ciudadana Por Ñuñoa
www.redciudadanapornunoa.cl

15 marzo 2007

MUERE OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN EN OBRA EN ÑUÑOA


DECLARACIÓN PÚBLICA

Mauricio Rodríguez, de 32 años, trabajador de la empresa Simonetti, perdió la vida cuando realizaba labores en los cimientos del inmueble ubicado en calle Dublé Almeyda 2929, y donde cedió un muro de contención del inmueble.
Perdió la vida aplastado por unas seis toneladas de tierra, cuando realizaba labores en una pared de los subterráneos del edificio de 15 pisos. Además, resultó herido Manuel Carilao, de 25 años, quién se encuentra en estado grave en el Hospital del Trabajador.
Tras el accidente, el comandante de Bomberos Helmut Kaminski, hizo un llamado de atención por las fiscalizaciones a las obras en construcción. Vecinos de un edificio colindante a la construcción aseguraron que se registró otro derrumbe en febrero pasado, sin mayores consecuencias. El pasado lunes, un trabajador murió y otro permaneció atrapado por ocho horas en la comuna de Vitacura, en un accidente de similares características.
Las agrupaciones ciudadanas, abajo firmantes, hemos denunciado recurrentemente la ausencia irresponsable de previsión en el caso de innumerables empresas constructoras; la ausencia de autorregulación corporativa en esta materia, por parte de la Cámara Chilena de Construcción; la ausencia de suficiente fiscalización municipal por parte de la Municipalidad de Ñuñoa; y la ausencia de un marco normativo-jurídico adecuado para la realización de excavaciones de profundidad en los proyectos de edificación de altura en zonas habitadas; no obstante ello, éstas autoridades no han tomado decisiones relevantes en la materia.
Vemos cada día como la municipalidad de Ñuñoa prescinde exigir a las empresas constructoras las adecuadas condiciones de trabajo de sus obreros en las construcciones ni las medidas de seguridad hacia los obreros y vecinos.
No es aceptable que se multipliquen actuaciones indolentes de parte de las innumerables empresas constructoras, que no solo destruyen nuestro entorno, sino que causan severos daños a las viviendas colindantes de los nuevos edificios, utilizando nuevas técnicas de construcción invasivas y aun no probadas y que están al origen de esta tragedia, como los son las “entibaciones por tensores”.
En la Comuna de Ñuñoa son muchos los vecinos dañados en su propiedad, por un proceso de re-urbanización, en el cual no se respetan los derechos urbanos de la población; expresión de ello, es el reciente derrumbe que ha costado una vida más.
Llamamos a los responsables mencionados, que den cuenta pública, de las razones que les han impedido tomar las medidas pertinentes para que los derechos a la seguridad de los trabajadores y vecinos de las obras de construcción que se realizan en Ñuñoa, sean respetados.
Expresamos nuestras más sentidas condolencias a los familiares, amigos y compañeros de trabajo de Mauricio Rodríguez.
Santiago, 14 de Marzo de 2007
RED CIUDADANA POR ÑUÑOA
AGRUPACIÓN DEFENDAMOS LA CIUDAD

01 marzo 2007

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA...

¿Desde su sillón de brillantes investigadores académicos, podrán nuestros urbanistas cuadrar teorías acertadas sobre la ciudad?
En estos días algunos “activistas ciudadanos” sostuvimos un intercambio con un destacado y muy joven urbanista, académico de una también destacada
pero antigua facultad de arquitectura capitalina. Más allá de dar nombres, lo que es notable de aquellos estudiosos de la ciudad, es la dificultad por aterrizarse en la realidad contingente de lo que es el Chile de hoy…

Cada vez que escuchamos voces provenientes desde la academia, en vez de dejarnos plenos e iluminados con su saber, quedamos muchos con la sensación de que el ejercicio impune e indolente de la segregación y discriminación urbana, también afecta y domina la sapiencia del pensamiento docto de nuestros urbanistas, porque esta brecha también los margina a ellos de poder empaparse debidamente de la realidad práctica, que la mayoría de los que habitamos las grandes ciudades, soportamos o sufrimos.
Lo que les llora a gritos a estos destacados urbanistas criollos es zambullirse, de tanto en tanto -a modo de experimentación al menos- en el caldo popular santiaguino, incorporando a su rutina lo que hace el habitante medio, como es por ejemplo la epopeya de llevar de madrugada a los niños al colegio en micro y luego ir y volver por el mismo medio a la pega todos los días; hacer las compras de la semana en la Vega Central, estirando hasta la última gota el presupuesto familiar; vivir en un reducido y abrasador departamento en un block de alguna comuna periférica de Santiago…
En fin, más allá del impacto natural que significa desarraigarse de los artificios de comodidad cotidianos y una vez que la mente y el alma se hayan podido foguear suficientemente con el caótico trajín urbano santiaguino, podríamos pasar a la 2ª fase del experimento, que es –ahora sí que en forma más estudiosa- establecer ciertos análisis y comparaciones, como es llevar consigo durante esos trayectos, fotos de calles, tomadas solo un par de años atrás, constatando lo poco y nada que queda de ellas; asistir contemplativamente a alguna sesión de un concejo municipal en cualquiera comuna capitalina, para observar quienes y como nos representan o se pasan el tiempo nuestros respetables concejales y honorables alcaldes, votando presupuestos onerosos, mientras tanto se anegan las calles en invierno y penan las ánimas en un verano sin árboles; pararse un rato al lado del mesón de alguna Dirección de Obras Municipal, para observar como pululan, tal colmena de abejas sendos agentes inmobiliarios, haciéndose aprobar con sonrisas, sus "torres clones" al infinito; asistir a alguna reunión de junta de vecinos, donde casi siempre se discutirá sobre el paseo que el alcalde, tan generoso él, organizará para las dueñas de casa a Cartagena por un día. Esto a modo de ejercicio, entre tantos…
En resumen, ¿habrá que organizar un seminario práctico en terreno, para que estos señores ilustrados despierten un poco de su sopor teórico, al menos por algunos momentos, sintiendo el verdadero olor que se respira en las ciudades de este diezmado Chile?

20 febrero 2007

ALCALDE DE VITACURA: NO VOY A CONVOCAR A PLEBISCITO...


Que los malnacidos se hagan cargo de sus acusaciones de malnacidos...
(Extracto El Mercurio, 28-01-2007)
El alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba dice que no tiene miedo a las acusaciones de sus oponentes, y afirma que no le importa ser el "chico menos popular". Flanqueado por dos grupos opuestos de vecinos, afirma que el debate sobre la construcción de edificios en la avenida Escrivá de Balaguer se ha acelerado innecesariamente.
Por estos días la usual paz en el exclusivo sector que colinda con Borde Río se ha visto interrumpida por la expectativa en torno a la figura del alcalde de Vitacura, Raúl Torrealba.
El edil debía decidir esta semana si aceptaría las más de seis mil firmas recogidas por la agrupación "Salvemos Vitacura", y convocaría a un plebiscito para someter al voto de los vecinos un posible cambio al Plano Regulador de la comuna.
Desde que asumió la alcaldía hace diez años, es la decimoctava vez que el "Tronco", como le dice casi todo el mundo, se enfrenta a la tarea de modificar el panorama urbanístico de un barrio. Pero hasta ahora, confiesa, no había tenido que lidiar con un conflicto como el generado por los dos bandos de vecinos que se disputan el futuro de un trozo de la avenida Monseñor Escrivá de Balaguer.
Torrealba insiste en desligarse del debate, pero anuncia categórico a "El Mercurio": "No voy a convocar a plebiscito, definitiva y claramente, porque no se cumple con los requisitos de forma y de fondo que la ley exige".
Criticado por su supuesta simpatía con el grupo de vecinos que quiere vender sus casas a inmobiliarias interesadas en construir ocho bloques de edificios, Torrealba dice estar en paz con su conciencia e insiste que aunque pudiera ser el "chico más popular" llamando a una consulta popular, no lo hará.
-Usted asegura que la petición de los vecinos para realizar el plebiscito tiene fallas de forma y fondo. ¿Cuáles fueron las fallas de forma?
-La Ley Orgánica de Municipalidades dice que se requiere del 10% del padrón de la comuna al 31 de diciembre del año anterior, de vecinos que firmen ante notario u oficial civil. En la especie no se cumple con ese requisito. Aquí se presentaron copias de poco más de 6 mil firmas y la mitad tienen una certificación notarial, otros tienen un sello distinto. Eso hace faltar a uno de los requisitos.
-¿Y en el fondo?
-La Ley habla de que uno de los temas que se puede plebiscitar es "la" modificación al Plano Regulador y la convocatoria es a "cualquier" cambio. Eso es sentar al Municipio en un congelador. Los plebiscitos no son para consultar la ley, es para consultar la opinión en temas muy específicos y aquí no se ha dado.
SOBRE LA RELACIÓN CON INMOBILIARIA SIMONETTI:
Los vecinos de "Salvemos a Vitacura" han dejado entrever que Inmobiliaria Simonetti, vinculada a la esposa de Torrealba, María Soledad Simonetti, sería una de las interesadas en que se cambie el plano regulador en Monseñor Escrivá de Balaguer. Pero según el alcalde, la empresa no ha comprado ni comprará una hectárea en la zona.
-¿Está preparado para las acusaciones que saldrán en su contra por anunciar que no convocará al plebiscito?
-Absolutamente. No se puede vivir con temor. Si la comunidad, a través del procedimiento que la ley da para modificar el Plano Regulador, que tiene mucha participación ciudadana, dice que 'no', a mí no me va a pesar la mano, ni me va a dar pena, porque no son mis intereses.

Yo no tengo intereses en Escrivá de Balaguer.
-Pero la cercanía familiar con los dueños de Inmobiliaria Simonetti siembra dudas entre sus opositores.
-Que los malnacidos se hagan cargo de sus acusaciones de malnacidos y si alguien tiene algo que acusar que no lo haga veladamente, que vaya al Ministerio Público y que haga la denuncia, porque eso es muy grave.

13 enero 2007

Ñuñoa debe recuperar ya su dignidad perdida…

En estos días la comunidad ñuñoína está comprobando en la práctica la abismal brecha existente entre la ciudadanía y sus representantes políticos en el juego democrático del Chile de hoy…
Tras un pueril montaje de utilería, el Concejo Municipal de Ñuñoa ha dado fin, este miércoles 17 de enero, a la revisión de la mal llamada “Propuesta de Modificación Integral del Plan Regulador Comunal de Ñuñoa”, luego de un vergonzoso y viciado proceso de sometimiento a la población, pretendiendo así dirimir el destino de los ñuñoínos.
Esta propuesta, que lejos de frenar la ya desastrosa destrucción de la comuna, sólo agrega mayor territorio a la voracidad de las inmobiliarias, desatándose así, hacia todos los rincones de Ñuñoa éste abrupto proceso de reemplazo de las estructuras urbanas existentes, por edificación en altura y caóticas densidades, imponiendo en Ñuñoa un modelo urbano reñido con su pasado y tradicionales barrios a escala humana.
Las responsabilidades de este verdadero “urbanicidio” recaen en una doctrina de planificación urbana mercantil, que se arrastra desde la dictadura, cuando en 1979 se decretara que las ciudades se regularían sólo a través de la oferta y la demanda del suelo urbano, pues la industria de la construcción movía la economía del país. Lógica que se tradujo, desde aquellos años, en planes reguladores comunales permisivos, dejando al libre arbitrio del mercado inmobiliario la tarea de modelar las ciudades del país.
En Ñuñoa todo estaba preparado para que, con el repunte de la economía, se desencadenara este verdadero maremoto de torres de gran altura sobre las ruinas de lo que fuera calificado recientemente, como la comuna de mejor calidad de vida del país, siendo el mismo Pedro Sabat el artífice del PRC de Ñuñoa, mientras fuera alcalde designado por Pinochet, entre los años 87 y 89.
Entonces, si la inercia mecánica de los engranajes de la macroeconomía del país, reposa en forma sustantiva en la industria de la construcción, ¿cuales son objetivamente, las reales prerrogativas hoy de la población urbana, de participar democráticamente en las decisiones sobre el tipo de ciudad que desea para vivir?
Y hoy es el turno de Ñuñoa, donde una vez más, la comunidad se ve atropellada en sus derechos más elementales, desplazada, hacinada y doblegada por las fuerzas de este sistema fáctico, que no tiene en su libreto escuchar el grito desgarrador de los sin voz, de los que hacemos carne y alma las ciudades.
Sin embargo, al igual que en otras localidades del país, ha surgido en Ñuñoa un germen de rebeldía ciudadana a este destino obligado. Tras meses de intensa lucha por defender la comuna, la Red Ciudadana Por Ñuñoa -agrupación transversal de vecinos y organizaciones diversas- ha logrado movilizar y remover de la apatía y de la desesperanza, a importantes porciones de la comunidad ñuñoína, arrogándose el rol que los propios representantes del gobierno local, electos por la ciudadanía, han dejado de ejercer, informando, debatiendo colectivamente con la comunidad y produciendo una mirada crítica y propositiva frente a la grave encrucijada en que está hoy la comuna. Pero, ante tales evidencias, las autoridades municipales persisten en su ya autista conducta. Y tampoco parecen evaluar el costo político que esta tendrá ante los próximos comicios municipales del 2008.
Es por ello que la comunidad ñuñoína debe obligar a estas autoridades, que han dejado de representarla, a llamar a un plebiscito vinculante, tenga ella que cumplir con las intrincadas exigencias de la ley para obtenerlo. Ñuñoa debe recuperar ya su dignidad perdida, así como los ciudadanos del país deben rebelarse, a que el exitísmo económico, siga sustentándose en la desgracia de toda su población.