19 agosto 2007

TRAS VERGONZOSO SHOW ENTRE EL CONSEJO DE LA COREMA METROPOLITANA Y EL MUNICIPIO DE ÑUÑOA SE APROBÓ LA "DIA" DEL NUEVO PRC DE NUESTRA COMUNA...

En una instancia de tipo protocolar sesionó hoy el Consejo de la Comisión de Medio Ambiente Metropolitana, para dar curso a la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental de la Modificación Integral del Plan Regulador de Ñuñoa, presentada por el municipio de Ñuñoa, sin mediar discusión alguna por parte de estos, pese a las intervenciones de 2 entidades ciudadanas, la Red Ciudadana Por Ñuñoa y Defendamos la Ciudad, los que criticaron fuertemente los fundamentos de la propuesta municipal y que solicitaron se diera respuesta en dicha sesión a los principales cuestionamientos hechos por estos.
Su despacho no tardó más que el minuto en que se solicitó la votación de los 12 consejeros allí presentes, estando ausentes 10 de los 22 que componen.
Una vez más se constata con vergüenza, que el Estado de Chile está a la merced de los dictámenes del mercado, relegando del escenario político a las organizaciones ciudadanas.

Intervención de la RED CIUDADANA POR ÑUÑOA:

Santiago, 16 de agosto de 2007

Estimados Señores y Señoras del
Consejo de la Comisión Regional del Medio Ambiente Metropolitana y autoridades aquí presentes, en nombre de la Red Ciudadana Por Ñuñoa, representando a más de 10.000 ñuñoínos, es que les hacemos presente lo siguiente:

Hoy no es un día feliz para Ñuñoa ni para los ñuñoínos, hoy concluye un proceso que desde su comienzo ha estado impregnado de vicios, de incapacidad técnica y desidia por parte de las autoridades municipales, dándole literalmente la espalda a aquellos que supone representar, sus habitantes, quienes sufriremos, nuestros hijos y nuestros nietos, de la irresponsabilidad de éstas en el manejo urbano y social de la comuna.

Las organizaciones ciudadanas podemos hablar con franqueza, no estamos limitadas por un marco político institucional que nos frene en nuestra denuncia, aunque como el país lo ha podido comprobar, la prometida representación ciudadana ha ido quedando cada día más relegada del escenario nacional a la hora de tomarse decisiones trascendentes para su futuro.

Nuestra lucha va en defensa del bien común, de aquello que subyace desde el corazón de una comunidad, de su identidad y de su carácter. Y también de cómo se proyecta hacia el futuro.

Por ello haremos uso de este espacio para intentar describir desde la perspectiva del ciudadano conciente, aunque sea en esta última instancia, la grave situación en que se encuentra sumida hoy la comuna de Ñuñoa y en qué medida el actual proyecto de modificación al Plan Regulador Comunal tendrá un nefasto impacto en la calidad de vida de todos los ñuñoínos.

Ñuñoa sufre de una paradoja inexplicable, si bien ha sido distinguida recientemente como la comuna de mejor calidad de vida por un estudio de gobierno, ha sido a la vez, presa de una violenta alteración de sus equilibrios urbanos durante los últimos 5 años, a través de las propias políticas edilicias de incentivo a la inversión inmobiliaria, entregándola, cual despojo, para hacer de ella lo que dicten los indicadores del mercado.

Para lo cual hacemos un llamado de atención a las autoridades públicas regionales, quiénes son los responsables de determinar y regular los impactos medioambientales que, proyectos como estos, tendrán sobre la población de una comuna, en pos del desarrollo sustentable de la Región Metropolitana, tal como lo expresan los actuales lineamientos de gobierno.

No nos equivoquemos cuando este alcalde nos presenta esta propuesta como una generosa salida a la crisis urbana de Ñuñoa, porque sólo propone restringir las alturas a menos del 29% de su territorio ya diezmado por el negocio inmobiliario. Pero, que lamentablemente, los que hemos estado detrás de este drama, nos hemos ido dando cuanta que de igual forma, con restricciones de altura o no, existen toda clase de subterfugios, a nivel central y regional en las normativas urbanas, que garantizan doblar las alturas de la planificación urbana local.

En pocas palabras, la propuesta de PRC en comento, no enmienda el rumbo de la actual crisis urbana de Ñuñoa, sino que la perpetua y agrava. Pues traslada la inversión inmobiliaria desde el centro ya devastado a los bordes de la comuna, asegurando al sector un nuevo territorio virgen para la realización de sus negocios. Por tanto, esta última en nada se hace cargo de la catastrófica situación a la que la misma administración que hoy nos gobierna, la llevara.

Para ello esta propuesta mantiene incólumes los principales ejes estructurales del territorio de la comuna, en altura libre. Abre nuevas zonas de renovación urbana y libera aun más las actuales. Y suma nuevas y enormes porciones de los bordes de su territorio, estableciendo la extraña figura de una comuna enmurallada, como si se tratara de los confines de una ciudad del medioevo.

Es necesario consignar, en primer lugar, que dicha propuesta promueve que Ñuñoa necesita seguir absorbiendo nueva población, pero nos preguntamos todos ¿Sobre qué base se pueden tomar tales decisiones, si para ello nunca se realizaron estudios de población actualizados, tras el veloz proceso de destrucción-construcción de los barrios de la comuna? A decir verdad, Señores y Señoras de esta comisión medioambiental metropolitana, estamos ante un proyecto a ciegas.

Es por ello que para los ñuñoínos resulta impresentable que las autoridades regionales permitieran a este alcalde limitar dicho estudio sólo a una Declaración de Impacto Ambiental, (DIA), con lo cual evade los Estudios de Impacto Ambiental, cuyos resultados deben ser, por ley, sometidos a la población. Que de seguro no habría dejado pasar impune una propuesta igual, como sucede hoy.
Dada la gravedad de las materias aquí evocadas, es que nos planteamos las siguientes interrogantes y solicitamos se respondan hoy durante esta sesión del Consejo de la Comisión Regional del Medio Ambiente Metropolitana:

1. ¿Quién asumirá la responsabilidad de que una comuna como Ñuñoa entre en un irreversible proceso de colapso de sus estructuras urbanas?
2. ¿Dónde están las propuestas concretas en este nuevo PRC en cuanto a equipamientos públicos, áreas verdes, aumento en el volumen vial y de redes de alcantarillado y agua potable, para una población proyectada en tres veces la actual, de aquí 5 años más?
3. ¿Quién asumirá el alto costo social que está significando la expulsión de amplios sectores de la población más vulnerable de Ñuñoa, hacia la periferia de Santiago por su reemplazo por sectores en ascensión social, venidos principalmente de regiones?
4. ¿Quién asumirá la grave contaminación medioambiental y congestión vehicular que se irá produciendo debido a las altas tasas motorizadas que surcarán las calles de Ñuñoa?
5. ¿Quién asumirá la pérdida de la masa arbórea particular a causa de la demolición del patrimonio residencial de Ñuñoa?
6. Y, finalmente, ¿quién asumirá la pérdida irreversible del patrimonio cultural e histórico que se esfumará de la faz de la tierra producto de esta miope y cortoplacista gestión edilicia, de aquella comuna, que ha concentrado al correr de los años, el legado más señero de los mejores urbanistas y arquitectos que ha tenido alguna vez el país?

Por todo ello, es que es un día poco feliz para Ñuñoa, porque hoy no está en sus manos decidir su destino, y la pone frente a una disyuntiva perversa. Porque si hoy se aprobara este PRC en las instancias regionales de la COREMA, se pavimentaría el camino para que se abrieran sus bordes, con todas las nefastas consecuencias antes descritas y por otra parte, si no se aprobara, se volvería al anterior PRC, que daría paso al definitivo exterminio de los barrios históricos de la comuna.

¿Qué se terminará por decidir para esta sufrida Ñuñoa?
En estas condiciones es que solicitamos una especial voluntad política por parte del gobierno metropolitano, en cuanto a no aprobar la actual propuesta de Modificación Integral del PRC de Ñuñoa y a extender el periodo de congelamiento de los permisos de edificación a todo el territorio de la comuna, en espera de que los propios ñuñoínos diriman, tras un plebiscito comunal, una salida a la actual crisis urbana y social de Ñuñoa.

Dicho proceso ya está en curso y planea cumplir con todos los requisitos de la ley, de tal forma de que a comienzos del mes de diciembre de 2007, Ñuñoa se pronuncie democráticamente, por la vía de un plebiscito comunal, sobre cual será el futuro de la comuna.


31 julio 2007

HACIA UNA POLÍTICA INTEGRAL EN TORNO A LA PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL EN CHILE*

Cuando una sociedad no es conciente de su patrimonio histórico cultural se torna vulnerable, puesto que no está en condiciones de distinguir entre aquello que constituye un valor irremplazable de su identidad, con lo que le es intrascendente. Situación que le impide a la vez, defender como propias las manifestaciones y expresiones tangibles o intangibles, que conforman y forjan, a través del tiempo, el carácter específico de una comunidad.


Es por ello que, y así lo expresan los tratados universales sobre Derechos Humanos[1], “toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”, a los cuales Chile suscribe, y en ese entendido le correspondería a los Estados de las naciones asumir y promover la tarea de velar por el libre acceso de la ciudadanía a la cultura sin exclusiones.

Dentro del contexto mundial de globalización de la economía, la permanencia de las diversidades culturales de los pueblos se ha visto seriamente afectada, siendo mayormente golpeados los países del tercer mundo, cuyas economías y políticas internas, endémicamente interdependientes de las potencias mundiales, han estado impedidos de desarrollar su propia identidad como pueblos y proyecto de país.
Chile no se ha sustraído a ese fenómeno, ya que su cada vez más débil conciencia propia como pueblo ha permitido que estemos hoy viviendo un total desfase entre un bullante crecimiento económico versus una cada vez más deficiente calidad de vida para su población, poniendo a merced del desarrollo de los mercados nuestros más preciados e irreemplazables recursos naturales y culturales, y no dirigiendo tal desarrollo hacia el bien común de la población del país.
Esta constatación, además de dejar en evidencia el fracaso del actual modelo, muestra que nuestro país no posee aún un real discernimiento de lo que desea y anhela para sí. Y es dentro de ese marco que se inscribe la urgente necesidad de fortalecer nuestra conciencia de país, es decir de llegar a definir y calificar aquello que le es propio, determinante y trascendente y que confluye a conformar nuestro carácter e identidad como pueblo, y que de perder parte de ello, significaría restarnos soberanía respecto del concierto actual de globalización de las naciones.
De esta forma, el país necesita con urgencia definir y poner en práctica una política integral en torno a la calificación y preservación de su patrimonio histórico y cultural, el que particularmente en las dos últimas décadas se ha visto gravemente afectado por la alarmante velocidad con que las dinámicas de libre mercado arremeten en contra del medio natural, rural y urbano, sin que en contra parte exista una proporcional, decidida y concertada acción por parte del Estado chileno que regule, planifique y sancione la invaluable e irrecuperable pérdida para el país de lo que constituye su identidad propia.
Es por ello que se hace imperioso, por parte del país detener ya esos procesos depredadores de nuestra identidad, y para lograr esos objetivos, Chile debe dar un paso significativo para construir, fruto de un profundo debate público, un marco legislativo específico que sustente la operabilidad de una política integral de preservación del patrimonio histórico y cultural en Chile.

Dicha política integral debe necesariamente transitar por al menos 3 canales interdependientes y complementarios, que son:

Su puesta en valor
Su clasificación oficial dentro del marco de la ley
Su mantención, preservación y vigencia a través del tiempo

*Extracto de artículo de autoría de Verónica Adrián para aportes a la Comisión de la Cultura y las Artes de la Cámara de Diputados: "Hacia una política integral en torno a la preservación del patrimonio histórico y cultural en Chile."
[1] Artículo 27 número 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

21 julio 2007

ÑUÑOA LANZA UN PLEBISCITO COMUNAL

DISCURSO LANZAMIENTO DE PLEBISCITO COMUNAL PARA FRENAR LA DESTRUCCIÓN URBANA DE ÑUÑOA
14 de julio de 2007





Queridos ñuñoínos y ñuñoínas, queridos vecinos y vecinas, hoy es un día especial para Ñuñoa, hoy celebramos el comienzo de una nueva etapa para nuestra comuna. Invitamos a toda la comunidad ñuñoína a congregarse para salvarla de su destrucción urbana, por la vía de un Plebiscito Comunal.
Nos reunimos hoy en un acto solemne para sellar un compromiso de lealtad con el legado que dejaran en nuestras manos los más señeros arquitectos y urbanistas que ha tenido el país. Aquellos que supieron concebir en forma prodigiosa una concepción humanista de hacer ciudad.
Es por ello que los que aquí habitamos hemos decido tomar a cargo la defensa de nuestros barrios, frente al brutal proceso de destrucción en que se encuentra hoy Ñuñoa, por las permisivas y mercantiles políticas urbanas, que por más de una década nos ha impuesto un alcalde, completamente alejado de la comunidad que debe representar.
Es así como durante el mes de junio, tras un pueril montaje de utilería, el Concejo Municipal de Ñuñoa ha dado fin a la revisión de sólo 80 de las 650 observaciones firmadas por más de 2.600 vecinos de la comunidad organizada de Ñuñoa, a la mal llamada Modificación Integral del Plan Regulador Comunal de Ñuñoa. Ello, luego de un vergonzoso y viciado proceso de sometimiento a la población, pretendiendo así dirimir el destino de los ñuñoínos.
Dicha propuesta, surgida tras una fuerte movilización de la comunidad ñuñoína, en contra del crítico panorama urbano y social en que este alcalde ha sumido a la comuna -lejos de frenar su ya desastrosa destrucción- sólo agrega mayor territorio a la voracidad de las inmobiliarias.
Permitiendo así que se desate a todos los rincones de Ñuñoa un violento proceso de reemplazo de las estructuras urbanas existentes, por edificación en gran altura y consecuente hacinamiento poblacional imponiendo en Ñuñoa un modelo urbano completamente reñido con su historia y tradicional vida de barrio.
Es así como todos pudimos comprobar, en la práctica, la abismal brecha existente entre la ciudadanía y sus representantes políticos, en el juego democrático de la Ñuñoa de hoy.
Las responsabilidades de este verdadero “urbanicidio” recaen en una doctrina de planificación urbana mercantil, que se arrastra desde 1979. En aquel tiempo -mientras el país carecía de un sistema democrático- y planteando que la industria de la construcción debía mover la economía del país, se decretó, que las ciudades se regularían sólo a través de la oferta y la demanda del suelo urbano.
Así es como en Ñuñoa todo estaba preparado para que, con el repunte de la economía, se desencadenara este verdadero maremoto de torres de gran altura sobre las ruinas de lo que fuera calificado recientemente, como la comuna de mejor calidad de vida del país.
¿Cuantas comunas de Santiago han sido flageladas por esta doctrina de mercado?, Providencia, Vitacura, La Reina, Santiago, San Miguel. Hoy es el turno de Ñuñoa, donde una vez más, la comunidad se ve atropellada en sus derechos más elementales, desplazada, hacinada y doblegada por este sistema fáctico, que no tiene en su libreto escuchar al simple ciudadano, el que sin embargo es el que hace carne y alma a las ciudades.
De estos atropellos, y de nuestro amor por nuestros barrios, al igual que en otras comunas de la ciudad, ha surgido en Ñuñoa un germen de rebeldía ciudadana a este destino que se le pretende imponer.
Tras más de un año de intensa lucha por defender la comuna, la Red Ciudadana por Ñuñoa, Juntas de Vecinos, y a un muy honroso, aunque minoritario apoyo desde el Concejo Municipal, la comunidad ñuñoína ha logrado zafarse de la apatía y de la desesperanza.
Este movimiento ha debido suplir, en cierta forma, las funciones que gran parte del gobierno local electo por la ciudadanía, ha dejado de ejercer.
Cuyo ejercicio soberano se expresa en diversas iniciativas, como informar, fiscalizar al gobierno local y debatir colectivamente con la comunidad; de tal forma de construir una mirada crítica y propositiva frente a la grave encrucijada en que está hoy la comuna.
Sin embargo, ante tales evidencias, estas autoridades municipales persisten en su ya autista conducta. Y tampoco parecen evaluar el costo político que esta tendrá ante los próximos comicios municipales del 2008.
Es por ello que la comunidad ñuñoína puede y debe obligar a estas autoridades, que han dejado de representarla, a llamar a un plebiscito comunal, así tengamos que cumplir con las intrincadas exigencias de la ley para obtenerlo.
Ñuñoa debe recuperar ya su dignidad herida, así como los ciudadanos del país deben rebelarse, a que el exitísmo económico siga sustentándose en la desgracia de la mayor parte de su población.
Y es por ello que convocamos a los más diversos sectores de la comunidad ñuñoína, a unirse a este llamado a plebiscito comunal para frenar YA la masacre urbana de los barrios de Ñuñoa.
Esos barrios que hemos venido modelando pausadamente a través de generaciones de ñuñoínos, que son la expresión misma de una cultura laica, humanista y progresista, de una forma solidaria de relacionarse y de vivir en sociedad, en suma, nuestro ideario de ciudad.
No es por nada que desde Ñuñoa han surgido grandes intelectuales, artistas y lideres políticos.
¡Algo tendrán nuestros barrios!, o más bien, algo hicimos de nuestros barrios, para sembrar tanta riqueza humana.
No permitamos que nos destruyan nuestro patrimonio social, cultural y doméstico a cambio de baratija urbana!
Ñuñoíno, ñuñoína, ven a firmar por Ñuñoa, obliguemos al alcalde a convocar a un plebiscito comunal reuniendo el 10% del padrón electoral comunal y ganemos el plebiscito por Ñuñoa!

¡DIGAMOS SÍ A ÑUÑOA
Y NO AL EXTERMINIO DE NUESTROS BARRIOS!

RED CIUDADANA POR ÑUÑOA

06 mayo 2007

EXTRAÑO OCULTAMIENTO DE NUEVA VÍCTIMA FATAL EN OBRA DE LA CONSTRUCCIÓN EN ÑUÑOA


La Red Ciudadana por Ñuñoa pone en conocimiento de los medios de prensa nacionales que el día Lunes 30 de Abril del presente, perdió la vida instantáneamente un obrero al caer desde el 4º piso del edificio en construcción "Capital Oriente", de la inmobiliaria Llanquihue Oriente Limitada, ubicado en la calle Sucre Nº 1687 en la comuna de Ñuñoa.

El malogrado trabajador laboraba sin las normas de seguridad establecidas por la ley y normativas vigentes, y pese a que esta situación nos fue confirmada telefónicamente por la Constructora Tripoli hoy, la noticia no ha trascendido a los medios de comunicación ni tampoco se ha dado a conocer el nombre de la víctima como las circunstancias en que se produjo este fatal accidente.


Este hecho se suma a los numerosos casos de accidentes laborales en el ámbito de la construcción dados a conocer en los últimos meses en el país y viene a ratificar las sistemáticas fallas en la aplicación de las normas de prevención de riesgos para los trabajadores por parte de las empresas, así como la negligente fiscalización de los entes municipales y regionales en la materia.

Por estas razones, exigimos que se aplique todo el rigor de la ley a los que resulten responsables, pues no podemos aceptar que en nuestra comuna, la voraz actividad inmobiliaria, no solo destruya impunemente nuestro ámbito urbano y nuestra propiedad privada con métodos constructivos invasivos, sino que también se ponga en riesgo fatal a los trabajadores que laboran en esas obras, no dando tampoco ninguna garantía a las personas que aquí habitamos.

La Red Ciudadana por Ñuñoa expresa sus más sentidas condolencias a la familia y a los compañeros de trabajo de esta nueva víctima de la agresiva forma como opera la Industria Inmobiliaria en la comuna. RED CIUDADANA POR ÑUÑOA

26 marzo 2007

FUNA A EDIFICIO DE LA MUERTE EN ÑUÑOA!

La Funa parte desde Irarrazaval con Suecia y se encamina por Exzequiel Fernandez hasta Duble Almeyda 2929...Canal 13 cubrió. La Red Ciudadana Por Ñuñoa realizó una "Funa” este sábado 24 de marzo al edificio en construcción de la Inmobiliaria Simonetti, ubicado en Av. Dublé Almeyda 2929, donde, a raíz del desplome de un muro medianero, muriera sepultado bajo toneladas de tierra, el obrero de la construcción Mauricio Rodríguez, el 13 de marzo recién pasado y quedara en estado grave otro trabajador. Y al día siguiente, en la obra de la inmobiliaria ICOM, se produjera un nuevo accidente, dejando a Pedro Melipín con Tec cerrado, ambos casos en la comuna de Ñuñoa.

Bajo la consigna, “Funa al edificio de la Muerte”, la organización ñuñoína, expresó su más férrea condena a la forma como se realizan las invasivas obras de construcción en la comuna: “Nuestra organización hace un serio llamado de atención a las autoridades involucradas para que asuman, de una buena vez, sus responsabilidades en estos hechos tan lamentables. Porque estos temas sobrepasan ampliamente la escala comunal, siendo el país entero testigo de los numerosos accidentes ocurridos en las viviendas de vecinos, grandes obras de infraestructura y ahora en la vida de obreros de la construcción”, comentó Adriana Araneda, arquitecta miembro de la Red Ciudadana Por Ñuñoa.
Este hecho es otra muestra más del desenfrenado y brutal proceso con que la empresa privada opera en zonas urbanas, con el beneplácito de las autoridades municipales, regionales y centrales del país, las cuales, ceñidas a la lógica neoliberal de mercado, no se detienen a medir consecuencias sobre las personas ni en el daño invaluable al entorno físico y social donde se realizan estos negocios.

A raíz de los numerosos accidentes de obreros de la construcción reporteados por la prensa en estos últimos días, se ha producido un verdadero cuestionamiento público a dichas autoridades acerca de las responsabilidades que a estos les compete ante la evidente falla en la prevención de accidentes y fiscalización de las construcciones, poniéndose permanentemente en riesgo la vida e integridad física y moral de trabajadores y vecinos. Con este propósito, la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados sostendrá, próximamente, una jornada especial de análisis en presencia de los actores relacionados en al tema, cuales son la Dirección del Trabajo, la Cámara Chilena de la Construcción, y las empresas inmobiliarias cuestionadas. Aunque no se informó si estarían presentes las autoridades ministeriales y regionales de vivienda y urbanismo, así como la Dirección de Obras ñuñoína y de las comunas donde se han producido daños y accidentes. Es de esperar que se aborde con responsabilidad la vergonzosa laxidad con que se aplican las ordenanzas vigentes a este respecto.
El 22 de marzo, referente a lo mismo, El Mercurio publicó una declaración del Jefe de la División de Desarrollo Urbano del MINVU, Sr. Luís Eduardo Bresciani, quién afirmó que: “Si las entibaciones o tensores subterráneos se ejecutan bajo terrenos de propiedades vecinas procede siempre la autorización del vecino conforme a las normas generales que regulan los derechos del propietario en el Código de procedimiento Civil, aspectos que deben ser solicitados por el Director de Obras Municipales antes de otorgar la autorización para ejecutar este tipo de obras”.
Queda pues, en evidencia el procedimiento no apegado a derecho del Director de Obras Municipales de Ñuñoa, Sr. Carlos Frías, en la aplicación del reglamento, pues en Ñuñoa NO se solicita autorización al vecino para la ejecución de procedimientos invasivos en el subsuelo de sus propiedades, sistemas que están al origen del daño sistemático a las propiedades colindantes a las obras, como los accidentes a trabajadores de la construcción que hoy todos lamentamos.

25 de marzo de 2006

Red Ciudadana Por Ñuñoa
www.redciudadanapornunoa.cl

15 marzo 2007

MUERE OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN EN OBRA EN ÑUÑOA


DECLARACIÓN PÚBLICA

Mauricio Rodríguez, de 32 años, trabajador de la empresa Simonetti, perdió la vida cuando realizaba labores en los cimientos del inmueble ubicado en calle Dublé Almeyda 2929, y donde cedió un muro de contención del inmueble.
Perdió la vida aplastado por unas seis toneladas de tierra, cuando realizaba labores en una pared de los subterráneos del edificio de 15 pisos. Además, resultó herido Manuel Carilao, de 25 años, quién se encuentra en estado grave en el Hospital del Trabajador.
Tras el accidente, el comandante de Bomberos Helmut Kaminski, hizo un llamado de atención por las fiscalizaciones a las obras en construcción. Vecinos de un edificio colindante a la construcción aseguraron que se registró otro derrumbe en febrero pasado, sin mayores consecuencias. El pasado lunes, un trabajador murió y otro permaneció atrapado por ocho horas en la comuna de Vitacura, en un accidente de similares características.
Las agrupaciones ciudadanas, abajo firmantes, hemos denunciado recurrentemente la ausencia irresponsable de previsión en el caso de innumerables empresas constructoras; la ausencia de autorregulación corporativa en esta materia, por parte de la Cámara Chilena de Construcción; la ausencia de suficiente fiscalización municipal por parte de la Municipalidad de Ñuñoa; y la ausencia de un marco normativo-jurídico adecuado para la realización de excavaciones de profundidad en los proyectos de edificación de altura en zonas habitadas; no obstante ello, éstas autoridades no han tomado decisiones relevantes en la materia.
Vemos cada día como la municipalidad de Ñuñoa prescinde exigir a las empresas constructoras las adecuadas condiciones de trabajo de sus obreros en las construcciones ni las medidas de seguridad hacia los obreros y vecinos.
No es aceptable que se multipliquen actuaciones indolentes de parte de las innumerables empresas constructoras, que no solo destruyen nuestro entorno, sino que causan severos daños a las viviendas colindantes de los nuevos edificios, utilizando nuevas técnicas de construcción invasivas y aun no probadas y que están al origen de esta tragedia, como los son las “entibaciones por tensores”.
En la Comuna de Ñuñoa son muchos los vecinos dañados en su propiedad, por un proceso de re-urbanización, en el cual no se respetan los derechos urbanos de la población; expresión de ello, es el reciente derrumbe que ha costado una vida más.
Llamamos a los responsables mencionados, que den cuenta pública, de las razones que les han impedido tomar las medidas pertinentes para que los derechos a la seguridad de los trabajadores y vecinos de las obras de construcción que se realizan en Ñuñoa, sean respetados.
Expresamos nuestras más sentidas condolencias a los familiares, amigos y compañeros de trabajo de Mauricio Rodríguez.
Santiago, 14 de Marzo de 2007
RED CIUDADANA POR ÑUÑOA
AGRUPACIÓN DEFENDAMOS LA CIUDAD

01 marzo 2007

DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA...

¿Desde su sillón de brillantes investigadores académicos, podrán nuestros urbanistas cuadrar teorías acertadas sobre la ciudad?
En estos días algunos “activistas ciudadanos” sostuvimos un intercambio con un destacado y muy joven urbanista, académico de una también destacada
pero antigua facultad de arquitectura capitalina. Más allá de dar nombres, lo que es notable de aquellos estudiosos de la ciudad, es la dificultad por aterrizarse en la realidad contingente de lo que es el Chile de hoy…

Cada vez que escuchamos voces provenientes desde la academia, en vez de dejarnos plenos e iluminados con su saber, quedamos muchos con la sensación de que el ejercicio impune e indolente de la segregación y discriminación urbana, también afecta y domina la sapiencia del pensamiento docto de nuestros urbanistas, porque esta brecha también los margina a ellos de poder empaparse debidamente de la realidad práctica, que la mayoría de los que habitamos las grandes ciudades, soportamos o sufrimos.
Lo que les llora a gritos a estos destacados urbanistas criollos es zambullirse, de tanto en tanto -a modo de experimentación al menos- en el caldo popular santiaguino, incorporando a su rutina lo que hace el habitante medio, como es por ejemplo la epopeya de llevar de madrugada a los niños al colegio en micro y luego ir y volver por el mismo medio a la pega todos los días; hacer las compras de la semana en la Vega Central, estirando hasta la última gota el presupuesto familiar; vivir en un reducido y abrasador departamento en un block de alguna comuna periférica de Santiago…
En fin, más allá del impacto natural que significa desarraigarse de los artificios de comodidad cotidianos y una vez que la mente y el alma se hayan podido foguear suficientemente con el caótico trajín urbano santiaguino, podríamos pasar a la 2ª fase del experimento, que es –ahora sí que en forma más estudiosa- establecer ciertos análisis y comparaciones, como es llevar consigo durante esos trayectos, fotos de calles, tomadas solo un par de años atrás, constatando lo poco y nada que queda de ellas; asistir contemplativamente a alguna sesión de un concejo municipal en cualquiera comuna capitalina, para observar quienes y como nos representan o se pasan el tiempo nuestros respetables concejales y honorables alcaldes, votando presupuestos onerosos, mientras tanto se anegan las calles en invierno y penan las ánimas en un verano sin árboles; pararse un rato al lado del mesón de alguna Dirección de Obras Municipal, para observar como pululan, tal colmena de abejas sendos agentes inmobiliarios, haciéndose aprobar con sonrisas, sus "torres clones" al infinito; asistir a alguna reunión de junta de vecinos, donde casi siempre se discutirá sobre el paseo que el alcalde, tan generoso él, organizará para las dueñas de casa a Cartagena por un día. Esto a modo de ejercicio, entre tantos…
En resumen, ¿habrá que organizar un seminario práctico en terreno, para que estos señores ilustrados despierten un poco de su sopor teórico, al menos por algunos momentos, sintiendo el verdadero olor que se respira en las ciudades de este diezmado Chile?