20 junio 2006

Alcalde Sabat declara ilegal solicitud de audiencia pública

DENUNCIEMOS LAS MANIOBRAS AUTORITARIAS DE SABAT
Alcalde Sabat declara ilegal solicitud de audiencia pública
de 1.000 ñuñoínos en contra de la masacre urbana de ñuñoa bajo resquicios arbitrarios, Sabat llama a su propia audiencia pública fijando sus propias condiciones a cupo cerrado de 50 personas.

VECINOS Y VECINAS DE ÑUÑOA:

VENGAN NUMEROSOS A MANIFESTAR EL MIÉRCOLES 21 DE JUNIO a las 18H EN EL FRONTIS DE MUNICIPALIDAD DE ÑUÑOA.
¡¡¡NO A LOS ATROPELLOS A LAS LIBERTADES DE EXPRESIÓN CIUDADANA!!!
RED CIUDADANA POR ÑUÑOA
redciudadanapornunoa@gmail.com

30 mayo 2006

SANTIAGO SE VENDE

NO LO DIGO YO, LO DICEN LOS EXPERTOS...NI UN EDIFICIO MÁS EN SANTIAGO!!!
SANTIAGO=CÁMARA DE GAS Y EXTERMINIO...
La tóxica expansión urbana de la capital
Santiago crece y para ello tiene subsidios y bajos intereses. Los suelos agrícolas se respetan a veces. Y las empresas aprovechan la confusión entre planificación urbana y especulación inmobiliaria. Ahora sí que Santiago está en un hoyo negro.

La Nación Domingo,
28 de mayo 2006
Por Leyla Ramírez y Alejandra Carmona

Nuestra capital promete atraer cerca del 20% de las inversiones totales del país en los próximos 15 años, lo que significa una sola cosa: Santiago seguirá liderando la concentración demográfica, económica y cultural del país. De hecho, ya produce cerca del 50% del total de bienes y servicios de la nación y su población se aproxima también a ese porcentaje. Nada de otro mundo, excepto porque estos volúmenes siderales se presentan en una pequeña cuenca, un hoyo entre montañas con escasa ventilación. Un reducto para el esmog.
Pese a que diversos estudios evidencian la importancia de que las inversiones y la población se dirijan hacia las regiones y lo irracional de seguir instalando industrias y conjuntos habitacionales por doquier, los factores medioambientales no son incorporados en las políticas de urbanización de la ciudad.
¿Por qué? Los expertos coinciden en dos principales factores: carencia de una política de planificación urbana y el poder del negocio inmobiliario. Otros van más allá e indican que la ausencia de planificación suele confundirse con la especulación de una industria que goza de manga ancha con la venia del Estado. ¿Por qué? Porque ayuda a engrosar las cifras macroeconómicas que luce el país y ante cualquier cambio en las normas la amenaza del desempleo se coloca sobre la mesa, y porque se planifica la ciudad tratando el suelo como un producto de mercado y no como un bien para construir ciudad. Eso sin contar, por supuesto, con los conflictos de intereses que habría entre lo público y lo privado y la oculta gama de redes comunes de un negocio pujante.
ZONA SATURADA
En 1994 se promulgó la Ley Nº 19.300, de Bases Generales del Medio Ambiente, y en abril de 1997 se publicó en el “Diario Oficial” el denominado Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. En este último se establecía que los proyectos inmobiliarios que se ejecutaran en zonas declaradas latentes y saturadas, como la ciudad de Santiago, debían someterse al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Un torpedo al corazón de la industria inmobiliaria.
Sin embargo, un oficio emanado durante el Gobierno de Eduardo Frei interpretó la norma y flexibilizó los requisitos para esta industria. “Desde entonces, dichos permisos se pueden otorgar independientemente de la Evaluación de Impacto Ambiental”, dice Mario Torres Jofré, académico del Departamento de Urbanismo y del Instituto de la Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.
En 1994, las autoridades limitaron el crecimiento de la ciudad a través del Plan Regulador Metropolitano de Santiago. Sin embargo, en 1997, cediendo a presiones económicas, se amplió el límite urbano en la provincia de Chacabuco. Posteriormente, en noviembre de 2002, la Corema de la Región Metropolitana aprobó el proyecto de modificación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago presentado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo que borró con el codo lo escrito en el Plan de Descontaminación Atmosférica al liberar 90 mil hectáreas de los mejores suelos silvoagropecuarios de la capital.
“Un traje a la medida que benefició a unos pocos inmobiliarios que adquirieron terrenos agrícolas en la periferia de la ciudad utilizando información privilegiada, lo que les permitió, permite y permitirá quintuplicar su valor inicial y que afectará la calidad de vida de los habitantes de Santiago al aumentar el desplazamiento de personas desde esos lugares”, sostiene Patricio Herman, presidente de Defendamos la Ciudad.
Torres concuerda con Herman y va más allá: “La especulación inmobiliaria se manifiesta cuando el Estado deja de cumplir el rol que le compete a través de sus instituciones; cuando se deja al ‘mercado’ que actúe y se cree que éste es quien mejor asigna los recursos”, dice.
¿Por qué tanta manga ancha? Según el docente de la Chile, nadie puede desconocer que el sector de la construcción es generador de empleos, ni tampoco la importancia de las inversiones; sin embargo, ello no les puede dar derecho “a hacer lo que se les plazca con la venia del Estado y del Gobierno de turno. Se escucha que se eliminará la franquicia al IVA asociado –65%– a la construcción de viviendas y se responde que ello encarecerá las viviendas, que se dejará de construir un importante número de unidades, que se producirán miles de desempleados. Si esas respuestas no son presiones o amenazas, ¿cómo se podrían calificar? ¿Por qué si el suelo urbano es un producto más en el mercado, las utilidades generadas por la compraventa de él no están afectas al impuesto a la renta?”, se queja.
PARTIDO INMOBILIARIO
“El inorgánico desarrollo territorial urbano de Santiago no responde al interés ni al bien común. Santiago ha sido capturado por el poder del dinero”, dice enérgico el senador (RN) y miembro de la Comisión de Vivienda Carlos Cantero.
No sólo el parlamentario ve con malos ojos las influencias que pudieran ejercer políticos y autoridades con claros intereses en el sector de la construcción. Lo mismo critican ecologistas, expertos ambientalistas e incluso Joan MacDonald, ex subsecretaria de Vivienda del Gobierno de Patricio Aylwin: “Me parece que los recientes procesos de reforma urbana chilenos han tenido dos grandes problemas: una participación desequilibrada de los sectores involucrados, es decir demasiada presencia de los actores del negocio inmobiliario, y nula o escasa inclusión de los ciudadanos, especialmente de los pobres. Y, además, han sido demasiado tecnócratas. Nadie que no sea un experto entiende de qué se tratan las reformas que se discutieron”.
Patricio Herman apunta directamente a las influencias políticas que han minado las variables medioambientales en la planificación urbana: “Critican de la desigualdad social, y ellos son sus promotores. La DC es el ‘partido inmobiliario’. Se chantajea al Gobierno. Les dicen: si no hacen lo que pedimos, nos vamos a otros países a invertir y la cesantía aumentará. Eso lo hacen los grandes grupos, como la Cámara Chilena de la Construcción” (que nunca contestó los insistentes llamados de LND).
El abogado y dirigente del movimiento Acción Ecológica Luis Mariano Rendón, señala que quienes ocuparon cargos de autoridad han sido claves en que Santiago siga creciendo sin tomar en cuenta variables ambientales. Para Rendón, en el proceso hay actores negativos más claros que otros: “La gestión de Jaime Ravinet como ministro de Vivienda fue un desastre para la ciudad, pero excelente para los negocios inmobiliarios. Ha sido una verdadera depredación urbana”.
Desde el piso 26 del Hotel Marriott, Jaime Ravinet intenta retomar los lazos del negocio inmobiliario que abandonó en 1991. Los dejó porque consideraba incompatible continuar con ellos siendo alcalde de Santiago y presidente de la Asociación de Municipios. “Dejé de ser ministro de Vivienda hace tres años y voy a volver a actividades inmobiliarias”, dice abriendo los brazos con particular molestia: “Pero ahora soy el ciudadano Ravinet, mientras fui ministro no tuve nada que ver con el negocio”. Sus palabras intentan dejar en claro que cualquier vinculación que se haga entre él y manipulaciones políticas son sólo un pataleo antojadizo de los ecologistas.
En su Dicom aparece como accionista de la empresa inmobiliaria y de comunicaciones La Florida Ltda. y él se apura en aclarar: “Esa sociedad es de 1991 y es la Radio Cooperativa. Cuando el vago de Herman o el zángano de Rendón estaban preocupados de fumar marihuana y adorar a Silo, otros nos preocupábamos de salvar medios de comunicación”.
Ravinet no se calla y parece que le tocaran la fibra de la ira. Respira hondo. Retoma y defiende su gestión: “Creo que atribuir la contaminación a la expansión de Santiago es ignorancia. El problema fundamental de Santiago tiene que ver con sus características geográficas. Los gobiernos de la Concertación han logrado un éxito y un desarrollo económico, y a pesar de esto la contaminación no ha aumentado”.
VIVIENDA SE DEFIENDE
Quien también defiende la gestión de los gobiernos de la Concertación es el jefe de la División de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda, Luis Eduardo Bresciani. A su juicio, la planificación urbana –especialmente la del suelo– “ha sido bastante alta en Chile. De ello da cuenta el Plano Regulador Intercomunal, que establece claros límites urbanos, los cuales se han mantenido intactos desde 1997, cuando se incorporó la provincia de Chacabuco. También ha sido importante la planificación vial, lo que ha permitido que ésta sea armónica con la ciudad”.
Bresciani agrega que cerca del 95% del total de la región está regulada en términos de protección ecológica y áreas rurales protegidas. El diagnóstico del ministerio es que, si bien Santiago ha crecido, lo ha hecho menos que en la década de los ’80 y que el mayor problema es que la actual normativa no ha sido eficiente en generar un crecimiento de mejor calidad, algo que esta administración busca cambiar. “No se modifica nunca más un límite urbano de Santiago sin que las áreas que crezcan se hagan cargo de todos los costos ambientales de lo que implica ese crecimiento. Me refiero a consumo de suelo, construcción de áreas verdes y parques, transporte público y redes de vialidad”.
Hasta el 2003 los planos reguladores eran responsabilidad de los municipios. Éstos debían financiar su actualización, lo que en muchos casos no ocurrió por el costo que significaba. De allí que el Gobierno destinara 12 millones de dólares para costear esos estudios para todas las comunas del país. “Estamos en un proceso de actualización de 183 planos en todo Chile, unos 22 en la capital. Esto es inédito”, dice Bresciani, quien acota que el Gobierno ha obligado a incluir la participación de vecinos y variables medioambientales en la creación de estos planes.
EL MUNDO AL REVÉS
A pesar de la seguridad de Bresciani, no todos concuerdan con él. “No hay consideración alguna con las características ambientales en la planificación y construcción urbana. Ni de uso de suelo, ni de trazado de calles, ni de altura, ni de tipo de edificaciones, y eso es un crimen, una situación extremadamente grave y a la vez llamativa, porque una ciudad que se está construyendo tan vigorosamente y que se sitúa entre las mejores para vivir en Latinoamérica, ¿que no considere la contaminación atmosférica, que es su más grande restricción? ¡Terrible!”, dice Hugo Romero, docente del Departamento de Geografía de la Universidad de Chile y Centro EULA de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción.
El experto es pesimista y cree que la situación es insalvable e irreversible en una capital que crece a este ritmo. “Hay muchas áreas urbanas de sectores bajos y medios que son verdaderos desiertos urbanos, no hay forestación. A eso se suma la creciente destrucción de nuestra escasa vegetación. Estamos hablando de miles y miles de hectáreas de cultivos, remanentes parques naturales y forestales en el pie de monte que han desaparecido”, sostiene.
Una comedia del absurdo para su gusto: “Si te atreves a formular algo, eres descalificado violentamente, pues los intereses económicos son muy fuertes. Nosotros nos opusimos a Cerrillos, por ser un importante canal de ventilación en esa zona, pero ya ves lo que pasó.”
Romero, junto a Fernando Órdenes, de la Facultad de Geografía de la Universidad de Chile, realizó un estudio para asignar territorios de la cuenca a usos residenciales y urbanos a partir de la máxima idoneidad ambiental. La conclusión es lapidaria: no son más de seis mil hectáreas las que cumplirían con todos los requisitos ambientales para recibir futuras urbanizaciones. Todas fuera de Santiago. Sólo seis mil hectáreas en una ciudad que hoy tiene 60 mil construidas y crece del orden de 1.500 hectáreas por año. Eso significa que en 20 años más vamos a tener 90 mil hectáreas construidas; o sea, la ciudad habrá crecido un 50% más. ¿A costa de qué? ¿Con el permiso de quién? LND
Torres de Babel y subsidios
Un claro ejemplo de falta de políticas sustentables es la no incorporación de regulaciones y variables ambientales en la edificación en el caso de la comuna de Santiago. A partir del año 1989 se posibilitó la “liberalización de las alturas de edificación”, que además se ve estimulada por la instauración de un subsidio de renovación urbana que se transforma en un negocio, dice Mario Torres, académico del Departamento de Urbanismo de la Universidad de Chile. “Repoblar áreas dentro de ciudades ha permitido que empresas se desarrollen al alero del aporte estatal que entrega el fisco. El proceso de renovación urbana ha sido y seguirá siendo un muy buen negocio inmobiliario”, explica en un texto.
Como el monto de subsidio es fijo y equivalente a 200 UF –sin importar el tamaño de la vivienda–, la práctica ha derivado en construir un mayor número de unidades habitacionales de superficies inferiores a los 40 metros cuadrados, encareciendo el valor de la vivienda.
La liberación de las alturas también afecta gravemente a la contaminación de la capital. Ello porque muchos edificios obstruyen el flujo de la escasa ventilación que existe en Santiago, mientras otros generan los “cañones urbanos”. Se les denomina así a las formas que adquieren las calles principalmente cuando las alturas de los edificios superan hasta dos veces el ancho de las calles, lo que impide que el sol llegue a la base de la calzada y ayude a disipar el esmog. “Las calles que no reciben insolación directa son más perniciosas”, afirma Hugo Romero docente del Departamento de Geografía de la Universidad de Chile.
Lo anterior sin contar lo obvio: edificaciones no contiguas, con anchas calles que las separen, con importantes espacios como áreas verdes, etc. Recomendaciones, por cierto, que nadie toma en cuenta.

26 mayo 2006

Radio Nuevo Mundo - Entre Amigos del 26 de Mayo

Programa "Entre Amigos" de Radio Nuevo Mundo, 940am, del día 26 de Mayo del 2006, con la participación de los vecinos de Ñuñoa: Adriana Araneda del Colectivo Elias de la Cruz y Boris Navia de la Agrupacion barrial Guillermo Franke. Programa conducido por César Abueid.

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23 mayo 2006

Radio Tierra programa Efecto invernadero 22 de Mayo del 2006

Programa "Efecto invernadero" de Radio Tierra, 1300am, del día 22 de Mayo del 2006, con la participación de los vecinos de Ñuñoa Gabriel Sanchez, Verónica Adrián y la consejala Danae Mlynarz Puig de Ñuñoa. Programa conducido por Luz María Fariña.

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18 mayo 2006

EL TALLER ARBOL INVITA AL MOVIMIENTO ÑUÑOÍNO...


NOS UNIMOS A LA CAUSA DE DEFENDER ÑUÑOA DE LA DEVASTACION INMOBILIARIA, SOMOS UN CENTRO CULTURAL AUTOGESTIONADO, QUE FUNCIONA EN LA COMUNA, EN EXEQUEIL FERNANDEZ CON GRECIA, Y VIVIMOS EN CARNE PROPIA LA MASACRE URBANA: NUESTRA PANADERIA Y ALMACEN DE BARRIO VECINOS ACABAN DE SER DESALOJADOS PARA CONSTRUIR UNA TORRE, MATANDO HOY LA VIDA DE NUESTRO BARRIO.ESTE SABADO 20 DE MAYO (DE 16 A 23 HRS) TENEMOS UNA ACTIVIDAD CULTURAL CON MUSICA EN VIVO, TEATRO, DANZA, TRAPECIO Y EXPOSICION DE ARTE, Y NOS GUSTARIA INVITARLOS A PARTICIPAR PARA QUE INFORMEN A LOS VECINOS SOBRE LO QUE ESTA PASANDO Y ADEMAS RECOLECTEN FIRMAS.NUESTRO MAIL ES tallerex@yahoo.es, nuestro blog tallerarbol.blogspot.com y nuestra direccion exequiel fernandez 1009.

15 mayo 2006

Más prensa...


14 mayo 2006

EL MOVIMIENTO SALE A LA LUZ PÚBLICA!

LA REBELIÓN DE ÑUÑOA
Los vecinos contra las inmobiliarias
La comuna con mejor calidad de vida enfrenta su crisis. Desarrollo inmobiliario a cualquier precio contra conservación de esa calidad de vida. Los vecinos se arman para cambiar el Plan Regulador y buscan firmas, crean blogs y montan piquetes de protesta. Otro frente abierto sobre el modelo de ciudad y sus espacios públicos.
Juan Sharpe
Nación Domingo,
14 de mayo de 2006
Gina Fogliatti tiene 95 años. Vivía en Dublé Almeyda 1380. Sus tres hijos, entre ellos la arquitecta Adriana Araneda, se organizaron para acompañar a su madre en sus últimos años en su casa de toda la vida. Pero Gina tuvo que cambiarse. El 5 de noviembre del año pasado, sus hijos tuvieron que sacarla en ambulancia. Su pesadilla había empezado seis meses antes, cuando representantes de la inmobiliaria Almazara se habían interesado en comprar su casa para construir un edificio de departamentos.
La anciana, lúcida y en plena posesión de sus facultades, se había negado a vender porque había decidido que su casona era un buen lugar para morir cuando llegara su momento.
En agosto, la empresa empezó los trabajos de demolición de las viviendas vecinas para iniciar los trabajos de cimentación de su futuro edificio y el 8 de septiembre, su hija Adriana escribió por primera vez a Carlos Frías, el director de Obras Municipales, advirtiendo sobre los daños que podría ocasionar a la vivienda de su madre la excavación vertical a ras de sus deslindes.
Ese misma día, la empresa fue multada por esa dirección municipal por funcionar sin permiso para excavar y ordenó la paralización de las obras, que no fue respetada.
El 24 de octubre, la empresa fue multada por segunda vez por continuar los trabajos sin permiso para excavar y fue notificada de la paralización de sus obras. Almazara siguió adelante hasta que el 31 de octubre apareció la primera gran grieta en casa de Gina, causada por el desmoronamiento del subsuelo de sustentación de la propiedad. La vivienda de Dublé Almeyda 1380 se había convertido en insegura, así que los hijos de Gina arrendaron un departamento para trasladarla. Después siguieron apareciendo grietas y el 31 de enero, los hijos de la anciana presentaron una denuncia a la Fiscalía de Ñuñoa por “violación de límites y deslindes”, entre otras. Eduardo Minder, gerente general de Almazara, dijo que prefería no opinar porque se encontraba “fuera del país y por respeto a la señora Fogliatti”.

CEMENTO POR ÁRBOLES
La historia de Gina Fogliatti es un buen ejemplo de la cara oculta detrás del boom inmobiliario que vive Ñuñoa, la comuna que ofrece el mejor índice de calidad de vida en la Región Metropolitana, según un estudio de la Seremi de Planificación y Coordinación (Serplac) del Ministerio de Planificación, publicado en diciembre de 2005.
Una comuna que había sufrido una lenta disminución de su población, de alrededor de un 5%, según el censo de 2002, pero que registra una tendencia al alza sostenida en los últimos años. Sólo en 2005 se construyeron 3.908 nuevas viviendas, prácticamente todas en los 45 edificios en altura autorizados por la municipalidad, lo que registra un aumento de más de 10 mil nuevos habitantes para la comuna. Cinco años atrás sólo se habían construido ocho edificios con 563 nuevos departamentos.
Este boom inmobiliario, que está cambiando a toda velocidad la cara a una de las comunas más emblemáticas de la ciudad, ha despertado las iras de sectores de habitantes que han visto como de la noche a la mañana su proverbial tranquilidad se ha cambiado por la invasión de gigantescas grúas, retroexcavadoras, camiones de escombros y el ruido incesante de las hormigoneras despachando miles de toneladas de cemento y arena, haciendo brotar moles de cemento donde había apacibles casas con patio y árboles. Pero el Plano Regulador, cuya última modificación se hizo en 2004 para cambiar la constructibilidad del llamado “Eje Irarrázaval”, permite estas construcciones que, con excepción de atropellos a los vecinos –como el caso de Gina Fogliatti–, se ajustan a la legalidad vigente.

LA REBELIÓN
Los primeros grupos de vecinos dispuestos a luchar para cambiar esta legalidad comenzaron a movilizarse. El fin de semana pasado instalaron mesas para recolectar firmas y pedir al alcalde una audiencia pública para discutir la revisión total del Plan Regulador, y consiguieron más de mil firmas en pocas horas.
Y el miércoles pasado, bajo el lema “No a la masacre urbana de Ñuñoa”, organizaron una protesta con pancartas, pitos y megafonía en la puerta del Teatro Municipal (ex California) para presionar en la sesión solemne del Concejo Municipal, donde hicieron entrega de su solicitud de audiencia pública. Y anuncian un calendario de protestas y movilizaciones para cada semana. Su objetivo es conseguir un compromiso de Pedro Sabat, el alcalde, para sentarse a discutir el futuro de la comuna con revisión de la filosofía del Plan Regulador.
Los grupos organizados con mayor visibilidad son tres: la Agrupación Barrial Guillermo Franke, una calle de la zona Sucre-Miguel Claro, que ha despertado el apetito de las constructoras y donde los vecinos han denunciado prácticas matonescas y amenazantes de compradores inmobiliarios. Tienen un blog en la red (http:/guillermofranke.blogspot.com), donde concentran sus actividades.
Otro grupo activo es el Colectivo Elías de la Cruz, donde han creado el blog http://nunoaescalahumana.blogspot.com/ dirigido por la arquitecta Verónica Adrián. Y un tercer grupo llamado Agrupación Pasaje Quirihue, que protesta por las consecuencias de las modificaciones al Eje Irarrázaval. Otras cinco entidades firman las cartas de protesta.
El arquitecto José Piga opina que “todas las facilidades están dadas para que las inmobiliarias hagan su negocio de la manera más rentable posible, lo que significa edificios cada vez más grandes y porcentajes de ocupación de suelo cada día mayores, sin que estemos de acuerdo en la imagen de ciudad, del espacio urbano que estamos construyendo, porque tenemos un Estado que ha renunciado a sus facultades para crear políticas urbanísticas y ha dejado el diseño de la ciudad en manos de los constructores”.
A Piga, que participa en la Comisión Ciudad de la Concejalía de Danae Mlynarz, no le parece mal que se densifique, pero “no a costa del tejido urbano, de los 200 años en que se ha construido Ñuñoa”.
Danae Mlynarz estima que “los vecinos se están dando cuenta de que pueden abrir nuevos espacios ciudadanos y están generando bulla porque es inaceptable la tesis del alcalde de que el mercado va a regular la constructibilidad”, y llama la atención sobre la acelerada destrucción de Ñuñoa con un ejemplo: “En la publicidad de las constructoras puedes ver que venden las ventajas de vida tranquila, calles arboladas y vida de barrio que ellos mismos están destruyendo. Con el argumento de subirle el pelo a Ñuñoa la estamos destruyendo”.
Mlynarz dice que la batalla que viene es la protección de las calles interiores y que es falsa la excusa del alcalde Sabat de que los municipios no tienen competencias para modificar las políticas dictadas por el Ministerio de Vivienda, porque la revisión del Plan Regulador puede modificar esta política de desarrollo basada en la especulación inmobiliaria.

TIBURONES INMOBILIARIOS
El alcalde, postrado en la UTI de la Clínica Alemana, se desayuna con la noticia de las protestas de sus vecinos esta semana: “No tenía la más mínima idea, supongo que mis colaboradores no han querido decirme nada para no preocuparme, pero te puedo decir que no comparto por ningún motivo al argumento demagógico de la revisión del Plan Regulador, porque traería incertidumbre a los inversores y podríamos estar discutiendo años sin ponernos de acuerdo”.
El pintor José Balmes, un vecino ilustre de la pintoresca calle Enrique Richard, donde quedan tres viviendas sin caer en la picota, tiene una casa de 1.750 metros y ha recibido ofertas de los tiburones inmobiliarios: “Vino un tipo y sin ningún pudor me ofreció 500 millones. Le pregunté si hablaba de pesos o dólares, porque ni aunque fueran dólares. Nadie nos va a sacar de aquí. Esta casa, que compramos en 1969, tiene cipreses, eucaliptus y parrones que son también nuestra defensa para combatir el smog. Tanto que cacarean con los nuevos edificios y su subida de pelo, pero desde ellos tiran las bolsas de basura en los patios de las casas que quedan en pie y las llenan de botellas, condones usados y porquerías”.
Balmes cuenta que habló con el alcalde y que Sabat le dijo que estaba “completamente de acuerdo con sus reclamos, pero que no podía hacer nada porque la municipalidad no tenía competencias”, un argumento que no le convence: “Están destruyendo un barrio, alrededor de la plaza Ñuñoa, que tiene el edificio de la municipalidad, teatro, buenos restaurantes y una iglesia. Está muriendo un barrio que te abastece de la vida y de la muerte”.
La guinda que corona los proyectos inmobiliarios y que irrita a los conservacionistas es el proyecto de Horst Paulmann de construir un mall en Grecia con Macul, que al alcalde Sabat le gusta mucho, “porque nos viene de perillas tener 1.200 estacionamientos subterráneos, salas de cine y grandes tiendas que ahora no están en Ñuñoa”. LND